El hueso alveolar es como conocemos a la estructura ósea sobre la que se integran las raíces dentales. Junto con los tejidos gingivales mantienen a la pieza dental en su sitio y aseguran su estabilidad.
Sin embargo, son varios los motivos que pueden propiciar un desgaste en este hueso, que al principio es muy difícil de identificar pero que puede llegar a producir la pérdida de hasta un 60% de su altura y grosor en los 3 primeros años.
A largo plazo, esta pérdida de hueso puede traer consecuencias como el retraimiento de los labios, arrugas de expresión, modificación de la oclusión y movilidad dental que puede acabar en la caída del diente.
¿Qué puede ocasionar esta pérdida dental?
Como hemos dicho, son varios factores los que están detrás de este desgaste. Entre los principales encontramos:
Caída o extracción dental
Ante la ausencia de una pieza dental, el hueso alveolar deja de recibir estímulos del masticado en la zona afectada. Esto provoca que comience esa reabsorción y comienza a producirse movilidad entre los dientes adyacentes. La solución ideal para esta situación pasa por un implante dental que vuelva a dar ese estímulo al hueso.
Traumatismo dental
Un golpe contundente en una pieza dental puede interrumpir ese estímulo. Una señal clara de un traumatismo grave es el oscurecimiento de la pieza dental. Si no se actúa de forma rápida mediante una endodoncia el hueso podría comenzar a desgastarse.
Enfermedad periodontal
Una periodontitis grave provoca que las bacterias formen sarro solidificado en capas bajo la encía. Este contacto bacteriano directamente con el hueso es el culpable de esa pérdida. Si se padece de enfermedad periodontal siempre debemos tener nuestra boca controlada por un periodoncista para evitar que la infección llegue a casos mayores como oeste.
Uso de ciertas dentaduras postizas
Las prótesis dentales que no están ancladas al hueso maxilar no contribuyen a que el hueso permanezca en buen estado. Con el paso del tiempo el hueso se va desgastando hasta que la propia dentadura comienza a aflojarse.
Osteoporosis
Esta enfermedad, provocada por falta de calcio y fósforo, es una de las culpables de que nuestro hueso dental comience su proceso de reabsorción.
Diabetes
Otra enfermedad vinculada a la pérdida de hueso dental es la diabetes, por el hecho de que facilita la aparición de las enfermedades periodontales.
En nuestra clínica dental en Santander podemos ofrecer soluciones para esta situación como el injerto de hueso o la elevación del seno maxilar, dos técnicas de cirugía dental para recuperar ese volumen perdido y dar mayor seguridad a nuestra dentición.
Pide cita en nuestra clínica dental en Santander o en nuestra clínica dental en Solares ante el menor indicio.


